Una tarta de manzana crujiente por fuera y jugosa por dentro, lista en poco más de una hora.
Gazpacho fresco y fácil, ideal para los días de calor.
Crema suave de garbanzos y tahini, lista en minutos y perfecta para untar.
La auténtica paella valenciana con pollo, conejo y verduras, cocinada en su punto.
Lohikeitto, una cremosa sopa finlandesa de salmón y patata con eneldo fresco.
Panceta ahumada cocinada con habas y patatas, el plato nacional de Luxemburgo.
Guiso vasco de bonito con patatas cascadas y pimiento choricero, típico de los pescadores.
Tarta de queso cremosa al horno, con ese toque tostado por encima tan característico.
Brownie húmedo y denso, con el punto justo de chocolate en cada bocado.
Pizza casera de masa fina y crujiente, con una fermentación larga para más sabor.
Guiso finlandés de carnes variadas cocinadas muy lentamente con solo cebolla y especias.
Sopa griega de alubias blancas con verduras y aceite de oliva, considerada el plato nacional griego.
Guiso especiado de carne picada, alubias rojas y tomate, contundente y picante.
Croquetas holandesas de ragú de ternera, un aperitivo típico para acompañar cerveza.
Patatas fritas crujientes con salsa brava picante, el tapeo español por excelencia.
Lomos de salmón al horno con limón y hierbas, ligero y listo en media hora.
Bacalao confitado en aceite de oliva con una salsa emulsionada solo con su propia gelatina.
Tostas danesas abiertas sobre pan de centeno, con distintos toppings como pescado o huevo.
Tortillas rellenas de pollo, bañadas en salsa de chile y gratinadas con queso.
Galletas americanas con pepitas de chocolate, crujientes por fuera y blandas por dentro.
Guiso cremoso de lentejas rojas con especias indias, ligero y muy nutritivo.
Bacalao desmigado con patata paja y huevo revuelto, uno de los platos más queridos de Portugal.
Bowl fresco y saciante con quinoa, aguacate y verduras, ideal para comer ligero.