Esta web está en fase alfa. Es posible que haya elementos que no se muestren adecuadamente.

Patatas fritas bien crujientes con una salsa brava picante casera, el tapeo español por excelencia.
★ 5,0/5 (179 valoraciones)
- Preparación: 10 min
- Cocción: 30 min
- Dificultad: Fácil
- Cocina de: Madrid
Apta para: Vegana
Para
4
personas
Ingredientes
- 800 g de patatas
- 2 cucharada de pimentón picante
- 400 g de tomate , triturado
- 1 diente de ajo
- 500 ml de aceite de girasol
Preparación
- Preparar las patatas: Pela las patatas y córtalas en dados irregulares de unos 2-3 cm; los cortes irregulares ayudan a que queden más crujientes por fuera.
- Primera fritura: Calienta el aceite de girasol a fuego medio (unos 160°C) y fríe las patatas 5-6 minutos, hasta que empiecen a estar tiernas por dentro pero sin dorarse todavía. Retíralas y escúrrelas sobre papel absorbente.
- Segunda fritura: Sube el fuego para que el aceite alcance más temperatura (unos 190°C) y vuelve a freír las patatas 2-3 minutos más, hasta que queden bien doradas y crujientes por fuera. Escurre de nuevo el exceso de aceite.
- Preparar la salsa brava: En una sartén aparte con un poco de aceite, sofríe el diente de ajo picado a fuego suave hasta que empiece a dorarse. Añade el tomate triturado y el pimentón picante, y cuece a fuego lento unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
- Triturar la salsa: Pasa la salsa por la batidora hasta conseguir una textura fina y homogénea. Si queda muy espesa, añade una cucharada de agua.
- Emplatar: Sirve las patatas recién fritas en un plato o cazuela, y cúbrelas con la salsa brava bien caliente justo antes de llevarlas a la mesa para que mantengan el punto crujiente.
