Esta web está en fase alfa. Es posible que haya elementos que no se muestren adecuadamente.

Tiramisú
Postre italiano de capas de bizcochos de soletilla empapados en café, crema de mascarpone y cacao amargo. Sin horno y mejor de un día para otro.
Esta web está en fase alfa. Es posible que haya elementos que no se muestren adecuadamente.

Postre italiano de capas de bizcochos de soletilla empapados en café, crema de mascarpone y cacao amargo. Sin horno y mejor de un día para otro.

Pastelitos franceses de merengue de almendra, crujientes por fuera y tiernos por dentro, rellenos de ganache, buttercream o mermelada.

Brownie denso, húmedo y con la costra crujiente en la superficie que es su sello de identidad. Pocos ingredientes, máximo sabor a chocolate.
Salchicha alemana cortada en rodajas, bañada en una salsa de tomate con curry y servida con patatas fritas. El street food más icónico de Berlín.
Solomillo de ternera checo en salsa cremosa de verduras con nata agria, servido con knedlíky (albóndigas de pan) y arándanos. El plato nacional de Chequia.
Rollitos de canela suecos, esponjosos y aromáticos con cardamomo, rellenos de mantequilla, canela y azúcar. El fika perfecto.
Tortita gruesa austriaca desgarrada en trozos irregulares, caramelizada con azúcar y servida con compota de ciruelas. El postre favorito del emperador Francisco José.
Postre italiano de nata cocida con vainilla, cuajada con gelatina y desmoldada con un coulis de frutos rojos. Textura sedosa y sabor delicado.

Una tarta de manzana crujiente por fuera y jugosa por dentro, lista en poco más de una hora.