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Tortita gruesa austriaca desgarrada en trozos irregulares, caramelizada con azúcar y servida con compota de ciruelas. El postre favorito del emperador Francisco José.
- Preparación: 10 min
- Cocción: 15 min
- Dificultad: Fácil
- Coste: Económico
- Cocina de: Austria
Apta para: Vegetariana
Para
2
personas
Ingredientes
- 3 unidad de huevo , separados
- 120 g de harina de trigo
- 150 ml de leche
- 30 g de azúcar , más 2 cucharadas para caramelizar
- 30 g de mantequilla
- 50 g de pasas , opcionales
- 1 cucharada de azúcar glas , para espolvorear
Preparación
- Hacer la masa: Bate las yemas con la leche, una pizca de sal y el azúcar. Añade la harina tamizada y mezcla hasta obtener una masa lisa sin grumos. Si usas pasas, remójalas 10 minutos en agua caliente, escúrrelas e incorpóralas.
- Montar las claras: Monta las claras a punto de nieve firme e incorpóralas a la masa en dos tandas con movimientos envolventes, para conseguir una textura esponjosa.
- Cocinar la tortita: Derrite la mitad de la mantequilla en una sartén amplia a fuego medio. Vierte toda la masa y cocina 3-4 minutos tapada hasta que la base esté dorada y la superficie casi cuajada. Dale la vuelta (puede ser en trozos, no importa) y cocina 2 minutos más.
- Desgarrar y caramelizar: Con dos tenedores, desgarra la tortita en trozos irregulares del tamaño de un bocado. Añade el resto de la mantequilla y espolvorea 2 cucharadas de azúcar por encima. Sube ligeramente el fuego y remueve hasta que los trozos se caramelicen y estén crujientes por fuera.
- Servir: Reparte en platos, espolvorea azúcar glas por encima y sirve inmediatamente con compota de ciruelas, mermelada de arándanos o puré de manzana al lado.
